Mi manera de trabajar en psicoterapia

Comprender qué te pasa con lo que estás viviendo.

Mi orientación principal es el psicoanálisis.

Muchas veces llegamos a terapia por una preocupación concreta: una discusión, una separación, una dificultad laboral o una sensación de angustia que todavía no terminamos de comprender.

A medida que hablamos, pueden aparecer preguntas sobre nuestra historia, nuestras relaciones o situaciones que se repiten. Me interesa acompañar ese proceso, prestando atención al presente y a otras experiencias que pueden ayudarnos a comprenderlo.

¿Qué sucede durante las sesiones?

Participo activamente de las conversaciones. Escucho lo que me contás, hago preguntas y comparto observaciones. Podemos detenernos en algo que te preocupa, pensar juntos una situación o tratar de comprender por qué determinadas experiencias vuelven a aparecer en tu vida.

También hay momentos en los que necesitamos recursos concretos para atravesar una dificultad. Cuando corresponde, podemos incorporarlos al trabajo terapéutico.

Cada persona tiene su manera de hablar, sus preguntas y sus tiempos. El proceso se va construyendo a partir de eso.

La importancia del vínculo terapéutico

La confianza es una parte fundamental de mi manera de trabajar.

Me interesa que podamos construir un espacio donde tengas la posibilidad de hablar sobre lo que te pasa, incluso cuando resulta difícil encontrar las palabras.

La relación terapéutica también nos permite pensar sobre cómo nos vinculamos, qué sentimos y qué nos sucede con los demás.

Una mirada que también considera el contexto

Mi trabajo incorpora una perspectiva de género. Esto significa prestar atención a cómo las expectativas, los mandatos y los roles que aprendemos sobre cómo deberíamos ser, sentir o relacionarnos pueden influir en nuestra vida.

Por ejemplo, a muchos varones se les enseña que tienen que mostrarse fuertes y resolver sus problemas sin expresar demasiado lo que sienten. A muchas mujeres se les asigna la responsabilidad principal de cuidar a los demás, incluso cuando eso implica dejar sus propias necesidades para después.

También existen expectativas y prejuicios que pueden afectar la manera en que las personas viven su identidad, sus vínculos y su sexualidad. Me interesa que podamos conversar sobre estas experiencias cuando aparecen en el trabajo terapéutico, considerando la historia y las circunstancias particulares de cada persona.

Tres valores que orientan mi práctica

Singularidad

Cada persona tiene su historia, sus circunstancias y sus propios tiempos. Me interesa comprender qué lugar ocupa lo que está viviendo dentro de esa experiencia particular.

Vínculo y confianza

La relación que construimos forma parte del trabajo. Me importa que podamos conversar con respeto, confianza y honestidad, también sobre las cuestiones difíciles.

Autonomía

Me interesa acompañar a las personas a comprender lo que les pasa, reconocer lo que sienten y desean, y construir sus propias respuestas.

¿Cómo es la primera entrevista?

La primera entrevista es un encuentro para conocernos y conversar sobre lo que te llevó a consultar.

Podés contarme qué está pasando, qué esperás de la terapia y qué cuestiones te gustaría trabajar. También es una oportunidad para hacer preguntas y conocer cómo sería el espacio terapéutico.

A partir de ese encuentro podemos pensar cómo continuar. Las sesiones tienen una duración de 45 minutos.